Viaje de despedida
Ayer me despedí de Bilbo hasta octubre. Entre lágrimas fui despidiendo a la poca gente que encontré por la residencia, menudo día...
En la puerta de Unamuno le dí un fuerte abrazo al gallo, y también a Pello, al que la maldición de ser novato del año se lo lleva a Madrid. Tal vez fuera el último abrazo que le daba, porque mucho dice que volverá, pero una vez que encuentre la farra de Madrid, conozca gente y así... es normal. Además, cuando él esté en Donosti yo estaré en Barbastro, así que... Que sepas que nunca me olvidaré de tí, porque he pasado muy buenos ratos contigo, muchísimas risas, y además eres mi novato! Procura acordarte un poquito de nosotros cuando esté en Madrid... snifff!
Kattalin y Ana me acompañaron a la estación, donde esperamos con un poco de nervios (al menos yo) a que me subiera el tren. Cuando sólo Pilar y yo quedábamos en el andén me despedí de mis niñas, a las que voy a echar muchísimo de menos. Me subí al tren, y como llevaba todo tan a petar, va y se me abre el bolso y se cae la cartera y no sé qué más a la vía. menos mal que las ancas de rana saben saltar muy bien. Y nada, una vez tuve todo el tren arrancó, y allí nos quedamos Pialr y yo cogidas por el hombro, apretándonos las manos y con lágrimas en los ojos mientras el tren se alejaba y las figuras de nuestras amigas, llorosas, se iban haciendo cada vez más pequeñas, agitando las manos, ahsta que ya no las veíamos. Y allí nos quedamos las dos como dos lerdas...
Seguimos llorando un poquito más dentro, y luego nos pusimos a repasar la noche del kinito. unas risas. Y nada, ahí intentamos dormir, en ese rancio tren con viejos que roncan y guarros que no se lavan los pies.
Cuando llegamos a Monzón estaba ya el hermano de Pili esperándonos, un poquillo pedete. Nos montamos en l buga, y pa Barbastro city!!! Al after del Zig-Zag directamente! Saludamos a la poca gente que conocíamos (joder, cada vez que vuelvo conozco a menos gente), los fijos como Juanjo Malo, el infallable Txuso... Y nada, poco después estábamos en el portal de mi casa, donde le dí el último abrazo del verano a Pilar. Ferb, te voy a echar mucho de menos. me ha encantado compartir contigo mi primer año de universitaria, las vivencias de Bilbo... Gracias por estar ahí siempre, por no fallarme nunca, por ser como eres. Aunque a veces no lo parezca, maite zaitut! (tienes pene).
En cuanto cerré la puerta del coche de Pilar salió mi papi por la ventana, y mi mami hablándome por el portero. Qué way... con que subi, almorcé, achuché mucho a mis papis ( y me dejé achuchar) y me fui directa pa la cama; mi cama, cuantos tiempos!
Y hasta ahora, que he conseguido abrir la maleta (no sabía donde estaba la llave), y podido descubrir que el jabón se había abierto, y he llenado un poquito el pasillo de olor a bebé... jeje!
Os voy a echar mucho de menos. pero ahora que estoy aquí tengo unas ganas enormes de abrazar a mi gente...
Hasta octubre, familia unamunense y gente de clase!